Espiritualidad en las páginas de economía

Hoy en el suplemento de negocios de El País aparece una entrevista con Patricia Aburdene, una analista socioeconómica y consultora que ha escrito un libro llamado Megatendencias 2010. El surgimiento del capitalismo consciente. La he leído por casualidad, y me ha parecido muy interesante para compartirla aquí. Transcribo sólo algunas partes:

«El capitalismo es el sistema de mercado que mayor riqueza ha generado a lo largo de la historia. Sin embargo, muchos economistas advierten que » este crecimiento económico se sustenta gracias a la insatisfacción de la sociedad, que busca  a través del consumo y la narcotización llenar una vida vacía y carente de sentido»»

«Como consecuencia del malestar que vive la cultura occidental, cada vez más personas están buscando dentro de sí  mismas el bienestar que no acaban de encontrar afuera. (…). Pregunta: ¿Qué es la espiritualidad?. respuesta: la espiritualidad es ese afán de recuperar el contacto con lo que somos en esencia, trascendiendo el condicionamiento sociocultural impuesto sobre nuestra mente y que limita nuestra propia experiencia vital. Este viaje no tiene nada que ver con la religión. Se trata más bien de liberarnos de las diferentes creencias que nos han impuesto y que impiden la evolución de nuestra conciencia. Espiritualidad significa sed de paz interior, de autorrealización, de plenitud, y en definitva de las cosas que no se pueden comprar con dinero. La introspección es la puerta de entrada y el incremento de la inteligencia y la estabilidad emocionales, una de sus consecuencias más directas».

A continuación, pasa a comentar los efectos de esta «tendencia» sobre el mundo de la empresa y los negocios. Por un lado respecto a la necesidad de las empresas de hacerse más sostenibles, tanto hacia el planeta como hacia sus propios trabajadores; y por otro, menciona la aparición de nuevas actividades económicas que vienen a satisfacer esa «sed de espiritualidad», utilizando las mismas herramientas de ese sistema del que uno pretende escaparse. (y aquí menciona la cifra de 16,5 millones de estadounidenses practicando yoga en el 2005).

Muy lúcida su visión, y algo para que reflexionar. Como practicante y profesora de yoga, y como estudiante de Antropología, me ha gustado mucho cómo esta búsqueda de lo espiritual y esta «vuelta hacia Oriente» que nosotros mismos hemos experimentado, es puesta en contexto socio-económico.  Me parece que es vital que aparezcan estas visiones «macro», que relacionan nuestra experiencia individual, personal, con lo que está pasando a nivel social y económico…porque somos animales sociales y hasta nuestros anhelos y cuestiones más íntimos están directamente influenciados, sino determinados, por el mundo que nos ha tocado vivir.

Y de aquí llegamos a la idea de que se puede ser un yogi involucrado, comprometido, que no busca sólo su propia paz mnetal sino la paz de todo el planeta…

deyoga

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